1) El libro “Mi suelo pélvico”, la guía para conocer todo lo que necesitas saber sobre tu musculatura pélvica.
2) Un broche-joya de la pelvis, para que nunca olvides el valor que tiene eso que llevas contigo.
3) Una consulta on-line, personalizada, con Juncal Altzugaray, sexóloga y fisioterapeuta especializada en estos mogollones, donde atenderá todas tus movidas.
4) Unas bolaschinas (marca, a determinar según cada caso particular) para que te entrenes, te gustes, te quieras y te recuperes
5) Un tarjetón con coña sobre sorber espaguetis, que viene muy bien a modo de recordatorio para tus Kegel… y lo que surja (lo puedes usar para millones de cosas, y lo sabes, Pilar).